El espíritu futbolístico de Toñete y Pascuala

|


El CD Ciudad Rodrigo une y cada vez más gracias al proyecto de un club, el que dirige Chuchi, con la ayuda de los directivos y un plantel de jugadores, todos de forma desinteresada, que ha logrado remover ese halo de sentimentalismo mirobrigense, algo que no es fácil, dado el desarraigo que crece en nuestra ciudad, con cientos de jóvenes, y no tan jóvenes, que han tenido que partir para buscar un empleo.

Pero el Ciudad Rodrigo, gracias a su equipo referente de Tercera, está logrando el objetivo: unir con la presencia física de 500 ó 600 aficionados que cada domingo acuden al Francisco Mateos; y, si no pueden, porque están fuera, hacen lo posible para ver cómo va su equipo. Personalmente, durante el partido he llegado a recibir mensajes de aficionados del Ciudad Rodrigo que viven muy lejos, en Londres o, incluso, en Perú, que quieren saber "minuto y resultado" durante la disputa del encuentro.

Y eso es lo bonito, la capacidad de unión que hay en torno a un equipo, referente para una afición, referente para una cantera y que, además, cada vez está siendo mejor acogido por las instituciones, por ejemplo el Ayuntamiento, que se ha dado cuenta de que hay que hacer un esfuerzo  en lo económico para continuar con el sueño de la Tercera División.

Y por si fuera poco, el ejemplo de lo vivido en los últimos días engrandece aún más al club, que se ha colado por méritos propios en los dieciseisavos de la Copa Federación y ha dado la cara en Vigo, ante el Rápido de Bouzas,  el mejor equipo de la Tercera División de Galicia y con el que este jueves, 3 de diciembre, perdió por 1-0. 

Una derrota que permite seguir soñando, ya que el partido de vuelta será en el Francisco Mateos. Ahí estarán los aficionados y a buen seguro que también pondrá lo suyo dos eternos del CD Ciudad Rodrigo: Toñete y Pascuala, que no creo que haga falta decirles a los lectores quienes eran.

La cita, el jueves, 17 de diciembre, a las 20,45 horas.

Habrá que ir preparando la bufanda, porque ese día tocar animar... y ganar, claro, faltaría más.


Carlos García