El bien vuelve a derrotar al mal en La Alberca, durante una loa medieval

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La Alberca. CARLOS GARCÍA

El bien ha vuelto a derrotar al mal durante el auto sacramental conocido como "La loa", que cada año, desde la época medieval, representan los vecinos del pueblo salmantino de La Alberca.

La trama se centra en la aparición de Lucifer, que aparece entre tracas sobre una serpiente de fuego para invocar a los siete pecados capitales.

EL demonio intenta que los vecinos de La Alberca no rindan culto a la Virgen de La Asunción, su patrona, motivo por el que aparece la figura de un ángel, que acaba derrotando al mal para, así, seguir con las celebraciones religiosas.

Fueron un pastor u dos lugareños los tentados por Lucifer y siete niños los que encarnaron a los siete pecados capitales y a otras tantas virtudes que también acabaron derrotándolos.

Un año más, como cada 16 de agosto, se han vuelto a congregar varios miles de personas, sobre 2.000, según la organización, en la denominada Plaza del Solano Bajero de La Alberca, junto al atrio de la iglesia de este pueblo, que conmemora este año su setenta y cinco aniversario desde que fuera declarado Conjunto Histórico Artístico, el primer de España que recibió tal distinción.

Tras el auto sacramental, todos los vecinos y miles de turistas, ya que la Alberca recibe cada verano a numerosos visitantes que acuden a la Sierra de Francia, han proseguido con las fiestas patronales, donde la devoción religiosa y los festejos taurinos copan el programa de actos.

En estas fiestas de La Asunción, uno de los momentos más álgidos también se vive con el tradicional Ofertorio del Pan, que data del siglo XV y en el que los mozos ofrecen sus mejores panes a la virgen, ataviados con los trajes típicos de La Alberca, al son que marcan la gaita, el tamboril y las castañuelas.