Se va Cañete pero deja mucha tela por cortar

|

OPINIÓN. Luis Ángel Cabezas. Pte. ASAJA-Salamanca


luisangelcabezas

La decisión del Partido Popular de designar a Miguel Arias Cañete como cabeza de lista a las elecciones

europeas debe ser una buena noticia para el campo. Es un político que sabe moverse en los pasillos del Parlamento, en las comisiones delegadas, etc, que son las que marcan las políticas que nos llegan. Sus logros con la actual reforma de la PAC son evidentes y una buena carta de presentación, o al menos de esperanza. Al frente del Ministerio queda Isabel García Tejerina, su número dos, en una decisión que garantiza la continuidad de la ideología marcada en esta legislatura. Vallisoletana e ingeniera agrónoma, García Tejerina es una profunda conocedora del sector agroganadero español. También lo es de los pasillos de Bruselas, como lo ha demostrado en la última negociación de la PAC. Sin embargo, él se marcha pero deja mucha tela por cortar en clave nacional a susucesora. Seguimos sin tener claro cómo

va a quedar la reforma de la PAC 2014-2020, y lo que es peor, cada día aparecen más nubarrones en ella. Nubes oscuras por falta de claridad de un ministerio que quiere contentar a todos, y no me refi ero a los

agricultores y ganaderos. Nadie ha hablado caro en el tema del nuevo coefi ciente de admisibilidad de pastos, que puede hacer daño, y mucho a un sistema como la dehesa, nuestro principal valor medioambiental. Con las medidas propuestas, van a quedarse fuera todas aquellas masas arbóreas que superen una superfi cie de 400 metros cuadrados en las que el rayo del satélite no llegue al suelo; ni aquellas zonas donde la altura del matorral de encina, fresno o roble, superen los 40 centímetros de altura. Son dos aspectos que pueden dejar a muchas hectáreas fuera de la PAC, como improductivas, cuando los ganaderos sabemos que no es así, que las vacas y ovejas pastan debajo de esas encinas o comen la retama del roble. Además, esa eliminación de hectáreas puede incrementar el precio del derecho de pago base, y luego hacer perder mucho dinero al ganadero por la famosa convergencia.

Desde ASAJA se ha denunciado esta situación. También otros grupos a nivel nacional lo han hecho, pero de momento, el Ministerio se mantiene mudo. Lo único que se sabe con cierta seguridad, es que en el famoso modelo de comarcas agrarias, sólo habrá una de pasto para toda España. Cañete se marcha a Bruselas sin decidir qué modelo de pago de ayudas acopladas adoptará España. ASAJA Salamanca ha defendido, y así se lo ha hecho saber al Ministerio,  que la ayuda acoplada al cebo debe estar vinculada a la nodriza. Es vital que sea el ganadero que produce aquí, quien reciba ese dinero, y no el ternero importado de Irlanda o Polonia. Primar la producción nacional debe ser una obligación irrenunciable. Como lo debe ser el beneficiar a toda la producción, independientemente del sistema ganadero, o volumen que se tenga. Si la mayor cabaña ganadera de España está en Salamanca, el Ministerio debe escuchar su postura y la Junta defenderla frente a posiciones como la que mantiene la cornisa cantábrica, que será muy negativa para Salamanca. Arias Cañete se marcha pero deja una herida abierta con Castilla y León. Deja muchos millones de euros sin pagar del Desarrollo Rural, que tienen hundidos a decenas de jóvenes que han apostado por el campo; se marcha con una Norma del Ibérico pensada para Andalucía en detrimento dla Comunidad que más Ibérico produce. Dice adiós con una sensación agridulce en esta segunda etapa, aunque es justo reconocer que le ha tocado bailar con la más fea, la crisis económica, en un sector como el agroganadero al que la mayoría de los políticos no le dan demasiada importancia.

Y ese debe ser su papel en Europa. Dar al campo la importancia que realmente tiene para el futuro de España y de la Unión Europea porque hasta ahora parece limitada a la PAC.

Europa está a punto de cerrar algunos acuerdos comercialesmuy negativos para el campo español, para la carne por ejemplo, y a nadie parece importarle. Y la seguridad alimentaria, aceptando productos importados que no pasan ni la mitad de los controles sanitarioque los españoles; o la aprobación de los OGM para que el campo europeo pueda competir en igualdad de condiciones...

La herencia recibida por García Tejerina de su jefe no es la mejor. Debe afrontar la reforma de la PAC; el reparto de los fondos de Desarrollo Rural; llegar a un acuerdo con los regantes a los que las tarifas de la luz impuestas por sus compañeros de Gobierno sangran sin parar; le quedan por delante el despilfarro ideado por Arias Cañete en forma de elecciones para medir la representatividad de las OPAs. Unos retospara los que le deseamos la mejor de las suertes.